Los fabricantes del Energeticos pueden hacerte creer que la bebida es la única fuente alimenticia de electrolitos, pero estos nutrientes se encuentran en abundancia en una serie de alimentos y bebidas. De hecho, bebidas como Gatorade sólo contiene dos de los seis electrolitos que el cuerpo necesita. Son minerales que tienen una carga eléctrica, y que son necesarios para el equilibrio bioquímico de la sangre y ayudan al movimiento muscular. Los electrolitos incluyen sodio, potasio, cloro, calcio, fosfato y magnesio.
Sodio
Aunque el sodio está asociado a la presión sanguínea alta, este electrolito es importante para equilibrio de los líquidos. El sodio se encuentra en una serie de jugos intestinales que ayudan a la digestión. Necesitas 1500 mg de sodio por día. La sal es una buena fuente de sodio, como la sopa y la salsa de tomate. El sodio también se encuentra de manera natural en la leche, carnes y granos. Una porción de 8 onzas (236,56 ml) de Gatorade regular contiene 100 mg de sodio.
Potasio
El potasio también ayuda con el equilibrio de líquidos y es importante para el movimiento muscular. Los adultos idealmente necesitan 4700 mg de potasio al día. Las frutas, verduras y sus jugos son una buena fuente de potasio, incluyendo el jugo de naranja, de tomate, melón, albaricoques, las espinacas y patatas. La leche es también una buena fuente de potasio. Una porción de 8 onzas (236,56 ml) de Gatorade regular contiene 30 mg de potasio. En comparación, un vaso de jugo de naranja tiene alrededor de 450 mg.
Calcio
Mientras que la mayoría del calcio en el cuerpo se utiliza para apoyar la estructura ósea, como electrolito también presta asistencia en la regulación de la función muscular y nerviosa. Las necesidades diarias de calcio son de 1000 a 1200 mg, dependiendo de la edad. Las buenas fuentes de calcio son la leche, yogur, queso, salmón con los huesos y las espinacas.
Cloruro
El cloruro es también importante para el equilibrio de los fluidos, y es necesario para el normal funcionamiento de las células. Los adultos necesitan 2300 mg de cloruro al día. La mayoría del cloruro en la dieta proviene del cloruro de sodio o sal. Alrededor del 60% del peso de cloruro de sodio viene de cloruro.
Magnesio
Como el calcio, la mayor parte del magnesio en el cuerpo se encuentra en los huesos. Cerca del 26%, sin embargo, está en los músculos, asistiendo a la transmisión nervomuscular. Los adultos sanos necesitan 320 a 420 mg de magnesio al día. Las fuentes de alimentos ricos en magnesio incluyen nueces, semillas, carnes, leche y granos enteros.
Fósforo
El fósforo se encuentra en cada célula del cuerpo. Es necesario para ayudar a convertir los alimentos en energía y formar ADN y ARN. Los adultos necesitan 700 mg de fósforo por día. Las fuentes de alimentos son la leche, carne, huevos, legumbres, frutos secos, semillas y granos enteros.

El equilibrio del pH del torrente sanguíneo es uno de los más importantes equilibrios bioquímicos de todos los procesos químicos del cuerpo humano.

Las siglas “pH” hacen referencia al acrónimo de “Potencial Hidrógeno”. Es el grado de concentración de iones hidrógeno en una sustancia o solución.
Se mide en una escala de 0 a 14. Valores más altos significan mayor alcalinidad y mayor potencial para absorber iones hidrógeno. Valores más bajos indican mayor acidez y menor potencial de absorción de iones hidrógeno.
El pH controla la velocidad de nuestras reacciones bioquímicas. Lo logra controlando la velocidad de actividad/trabajo de las enzimas.
Cuanto mayor es la alcalinidad de una sustancia o solución, mayor es la resistencia eléctrica de esa sustancia o solución. Es decir, la electricidad viaja mas lentamente con pH alto, y viceversa.
Todas las reacciones bioquímicas y la electricidad (energía vital) están bajo el control del pH.
- El pH ácido se asocia al calor y a la rapidez.
- El pH alcalino se asocia con lo frío y la lentitud.
Aquí va un ejemplo de cómo el pH nos controla:
Mira a a tu alrededor, a la sociedad en general. Está lleno de gente corriendo, acelerada, agotándose, exigiéndose, enfadándose con facilidad.
¿Aumento de la violencia? Bien podría adjudicarse parte de culpa al pH. Como sociedad estamos moviéndonos “caliente” y “rápido”. El lector se puede preguntar ¿cómo hemos llegado a esto?
Para explicarlo de una manera sencilla, diremos que todo lo que ingerimos deja al final de su proceso de nutrición unos residuos o “cenizas” en el sistema. Esas “cenizas” pueden ser ácidas o alcalinas.
Lamentablemente la mayor parte de lo que hoy en día acostumbramos a consumir en los países “civilizados” deja residuos ácidos.
Nos atragantamos con café (ácido) y croissant (ácido) para desayunar, pan (ácido) y hamburguesas (ácido), patatas fritas (ácido) para comer, bañándolas con un gran vaso de cola (ácido) y pizza (ácido) para cenar. Terminando con postres dulces (ácido).
El pH está bajo control directo, sobretodo, de lo que ponemos en nuestras bocas. Lo que bebemos y comemos tiene un impacto directo en los niveles de acidez/alcalinidad de nuestro cuerpo, y el pH de nuestro cuerpo controla cada una de las reacciones metabólicas que ocurren en nosotros, segundo a segundo.
Seguramente te sonará la frase de Hipócrates “Que tu alimento sea tu medicina y la medicina tu alimento”. ¿Te suena también que el médico hace el “juramento Hipocrático” cuando termina sus estudios? ¿Da para pensar, eh?
Espero que haya quedado más claro el funcionamiento y equilibrio del pH en el cuerpo humano. Para terminar os dejo con un buen vídeo explicativo sobre el equilibrio del pH.



