La propiedad que tiene el ex diputado Miguel Cuevas en Sapucái contemplaba un consumo de energía eléctrica por G. 120.000 mensual, pero la granja de criptomonedas que operaba en el lugar de forma clandestina en realidad usaba el servicio por G. 800 millones. El transformador clandestino tenía tanta potencia que podría abastecer de energía a toda la ciudad.
En total se encontraron 396 máquinas de criptominería y un gran transformador de 3.150 kVA en el inmueble del ex diputado Miguel Cuevas en la compañía Jarigua’a, del distrito de Sapucái, Departamento de Paraguarí.
El transformador alimentaba los procesadores y cada uno de estos equipos equivale a un aire acondicionado de 18.000 BTU funcionando las 24 horas, según indicó Diego Fernández, asesor jurídico de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), a radio Monumental 1080 AM.
Esta propiedad tiene contrato para monofásico, pagaba G. 120.000 mensual por el consumo de energía eléctrica y no tenía declarada ninguna actividad intensiva como la criptominería. La empresa estatal estima que la magnitud de las instalaciones que se encontraron apunta a un consumo real por G. 800 millones que no se pagó.
Aunque el inmueble pertenece a Miguel Cuevas, está siendo arrendado a Ramona Peralta, cuyo representante, Nelson Cardozo, afirmó que el contrato de alquiler rige desde el 22 de abril.
Sin embargo, el asesor jurídico de la ANDE comentó que el consumo inusual en la zona se detectó hace seis meses, cuando en teoría no se había arrendado aún la propiedad.
Asimismo, este periodo de medio año arroja una pérdida de casi G. 5.000 millones en total por los servicios de energía no abonados.



